sábado, 14 de mayo de 2016

El ataque a la Estación Aeronaval Calderón de Isla Borbón

El ataque del SAS a la Estacion Aeronaval Calderón

El ataque británico a las posiciones argentinas en la isla Borbón (Pebble Island) tuvo lugar durante la Guerra de las Malvinas los días 14 y 15 de mayo de 1982. La isla Borbón se halla frente a la costa norte de la isla Gran Malvina y es la mayor del archipiélago de las Malvinas, en ella las fuerzas argentinas habían instalado la Estación Aeronaval Calderón.

La Estación Aeronaval Calderón

El 23 de abril de 1982 en un helicóptero Puma de la Prefectura Naval Argentina llegó el primer grupo de efectivos argentinos que darían origen a la misma como punto de apoyo aeronaval, a la vez de servir de lugar de observación de la zona norte de Malvinas.
  
Se aprovecharon las Instalaciones de una estancia ubicada en el lugar para montarla, contaba con tres pistas de turba, libres de obstáculos, en la cuales operarían aviones y helicópteros argentinos. Entre ellos T-34C Mentor de los cuales fueron destacados cuatro, una división, en forma casi inmediata.

Para su alistamiento se aprovecharía la doctrina, experiencia y equipo con que el Grupo Aeronaval Insular montaba aeródromos de campaña en la Isla Grande de Tierra del Fuego desde hacía cuatro años.

La población local isleña era de veinticinco personas, incluyendo niños, a las cuales se les permitió seguir con sus actividades normales, en la manera que no afectaran las operaciones militares. De hecho convivieron durante cerca de dos meses con los efectivos argentinos en situaciones de combate sin que se generaran inconvenientes de ningún tipo en un marco de mutuo respeto.

En el casco de le Estancia se instaló la Central de Operaciones de Combate, y una Compañía de Infantería de Marina del Batallón de Infantería de Marina Número 3, a cargo del entonces Teniente de Navio Dn. Ricardo Marega que se hizo cargo de la defensa terrestre.


A la vez que el entonces teniente de Navío José Maria Pereyra Dozo era el responsable de las operaciones aéreas navales, y más antiguo Comandante de la Plaza Militar, con dependencia del Comando Naval Malvinas.


Duante la guerra de las Malvinas, sobre dos pistas preexistentes en Puerto Calderón de la isla Borbón, la Armada Argentina instaló el "Aeródromo Auxiliar Calderón", con la intención inicial de que sirviera de base para aviones Beechcraft T-34 Mentor C-1, asignándole la Cia. "H" del Batallón de Infantería de Marina N°3 para su defensa. Fue también utilizado por la Fuerza Aérea Argentina como aeródromo de emergencia; a partir del ataque que la BAM Cóndor de Puerto Darwin sufrió el 1º de mayo, se desplegaron en la isla Borbón varios I.A. 58 Pucará originarios de esta base.


La isla adquiere cierta fama luego del 1ero de mayo, cuando el primer teniente Carlos Perona se eyecta sobre la isla luego del combate aéreo a bordo de un Mirage III.

Ataque británico

El día 14 de Mayo se realizaron trabajos de mantenimiento de la pista, a pesar de que comenzó a llover nuevamente.

Durante la noche del 14 al 15 se produjo el desembarco en la isla de 45 hombres del Escuadrón D del S.A.S  (*) bajo las órdenes del mayor Cedric Delves, junto con el capitán  Christopher Brown y su equipo de apoyo de fuego, de la Batería 148, Comando 29 de Fusileros, utilizando dos helicópteros Sea King del Escuadrón 846 y botes.

A las 0400 hs. se recibió el primer ataque inglés. Todo comenzó con disparos de artillería desde un buque (HMS Glamorgan que tiraba a las proximidades de la pista; luego se detectó la presencia de tropas en tierra avanzando hacia aquélla.

Dos helicópteros Westland Sea King HC.Mk.4 del 846 Naval Air Squadron, parte de Commando Helicopter Force, salieron con 45 miembros de la Escuadrón "D" a bordo. El punto de descenso estaba aunos 6 km de la pista de aterrizaje en la isla Borbón. Encargaron a la tropa de montaña la destrucción de los aviones argentinos, mientras que el personal restante actuaba como fuerza de protección, asegurando la aproximación a la pista de aterrizaje, y formando una reserva operacional. El grupo de ataque descargó más de 100 bombas del mortero de L16 81 mm, cargas explosivas, y armas antitanques Rocket 66mm HEAT L1A1 Light para llevar a la zona de combate desde los helicópteros, cada hombre del grupo de ataque llevaba por lo menos dos bombas de mortero. Las armas ligeras que se usaron fueron los fusiles M 16 y algunos con los lanzagranadas colgantes M203.


La oscuridad reinante hacía imposible para el personal de Infantería de Marina poder determinar los movimientos del enemigo; en cambio éstos tenían muy claro el movimiento de los nuestros, mediante el uso de visores nocturnos.

La navegación del acercamiento fue conducida por un miembro de la Boat Troop que había realizado el reconocimiento.

Cuando el grupo de ataque se acercó al blanco, apuntaron a un centinela argentino, no obstante no fueron comprometidos, permitiendo llegar al blanco y poner cargas explosivas en siete de los aviones. Una vez que todos los aviones habían sido preparados, el equipo de ataque abrió fuego con las armas ligeras y los cohetes L1A1 que castigaron los aviones. Todos los aviones fueron dañados, destruyendo a algunos sus trenes de aterrizaje. Después de esa señal el HMS Glamorgan comenzó a bombardear las posiciones argentinas adyacentes al campo de aviación, golpeando los almacenes de municiones y de combustible.

Las tropas argentinas eran un reducido número de Infantes de Marina (en su mayoría conscriptos) del BIM3 cuya misión principal era evitar que los británicos tomen el aerodromo. Los infantes de marina permanecían ocultos en abrigos durante el ataque del HMS Glamorgan.

Los británicos dejaron cargas explosivas en 7 aviones, luego de detonar las cargas abrieron fuego automático con sus rifles y los cohetes M-72 sobre los aviones, dejando fuera de combate a todos los aviones restantes.


El ataque resultó exitoso y muy rápido para las fuerzas británicas dejando como resultado dañadas ,en mayor o menor grado, todas las aeronaves de la Armada, Fuerza Aérea y Prefectura Naval.

En la creencia que la operación era un asalto completo, a la base aérea. Rápidamente se puso en marcha el plan de defensa. Los infantes se abocaron a la defensa de la pista y las aeronaves y todo el personal aeronáutico al sector de alojamientos, central de operaciones y almacenes empleados en el mantenimiento.
Los infantes de Marina tenían como consigna, antes de entregar la guarnición, volar la pista para dejarla inoperativa. Para asegurar la defensa de la base aérea, los Infantes de marina dejaron cargas explosivas instaladas en variados sectores de la pista. Cuando comenzó el ataque, británico, las fuerzas argentinas contestaron con fuego de fusil y accionaron las cargas explosivas.


Las fuerzas argentinas accionaron las cargas. Dichas detonaciones pudo haber dejado heridos entre las filas británicas (Una de esas cargas hirió a un soldado británico (posiblemente matando a otro). Con la luz del día se observó apósitos con sangre en el lugar. Afortunadamente para los británicos la humedad de las islas impidió que el total de las cargas exploten, ya que el grueso de las tropas británicas se encontraban en una zona donde los explosivos argentinos no detonaron. Casi instantáneamente luego de esa explosión cesó el fuego enemigo y los británicos se retiraron amparados en la oscuridad de la noche; acarreando a un hombre herido, y posiblemente a un muerto, al sitio de reembarque con el equipo de ataque que alcanzaba los aviones al tiempo requerido para el transporte de nuevo al HMS Hermes (R12) antes del amanecer.


Las pérdidas

Argentina: seis IA-58 Pucará, cuatro T-34 Turbo Mentor y un Skyvan de prefectura.
Como puede apreciarse las perdidas solo fueron materiales.

Inglaterra: sufrieron un herido y posiblemente un muerto.

(*) Uno de los oficiales británicos del SAS implicados en el ataque, era el capitán Hamilton, quién fue muerto, más tarde, en otra acción del SAS al enfrentarse a Comandos del Ejército Argentino, cerca de Puerto Howard.

No hay comentarios. :

Publicar un comentario

Otros sitios interesantes