jueves, 21 de mayo de 2015

Comandos argentinos derriban un Harrier y toman prisionero a su piloto


Comandos argentinos derriban un avión Harrier GR.3 y toman prisionero a su  piloto  

Jeff Glover era el piloto más joven del 1º Fighter Squadron de la RAF cuando se desató el conflicto anglo-argentino en un lejano Atlántico Sur. Justo el 2 de abril de 1982, mientras fuerzas argentinas reconquistaban las Islas Malvinas, Glover festejaba su cumpleaños número 24.

El 8 de abril el Escuadrón al que pertenecía recibió la orden de alistarse y prepararse para operaciones desde portaaviones en el Atlántico Sur como parte de los preparativos para la “Operación Corporate”. La unidad constituida con aviones Harrier GR.3 sería enviada como refuerzo (y reemplazo en caso de pérdidas) de sus “medio-hermanos” los Sea Harrier embarcados de la Royal Navy, planificándose su traslado hacia el Teatro de Operaciones en el buque portacontenedores “Atlantic Conveyor”, el cual sería sometido a modificaciones especiales en el puerto de Liverpool.

Este tiempo de espera hasta poner en condiciones al transporte naval fue aprovechado por los pilotos del 1ºFS para realizar distintas pruebas y entrenamientos. Desde despegues de una “skyjump” instalada en Yeoviltom, pasando por simulaciones de combate contra cazas Lighthing y contra un Mirage IIIBE especialmente enviado por el Armée del Air (Ejército del Aire Francés) y algunos Super Etendards de la Aéronavale (Aviación Naval Francesa). Los Harrier, diseñados como aparatos destinados a misiones de apoyo y ataque al suelo, carecían de capacidad para utilización de misiles aire-aire por lo que se les adapto un “kit” diseñado especialmente por BAe para la portación de misiles AIM-9 Sidewinder. Se decidió por otra parte que el “Atlantic Conveyor”, ya listo, zarpara y que los Harrier se le unieran en vuelo directo hasta Ascensión, punto logístico estratégico en su camino a Malvinas.

Jeff Glover decoló su Harrier GR.3 XZ972 del Aeródromo RAF Wittering, al sur de Stamford, Lincolnshire, GranBretaña el 2 de mayo con destino a la Base Aérea RAF St.Mawgan al sudoeste de Gran Bretaña. Al día siguiente decoló con destino al aeropuerto de Wideawake, Isla Ascensión, siendo reabastecido en vuelo por cisternas Victor K.2. Una vez en destino, repostado y completado el cruce de la unidad (unos 9 Harrier) el 6 de mayo, voló el XZ972 hasta el “Atlantic Conveyor”, encargado de llevar las aeronaves del 1º FS a la zona de guerra. Glover y el resto de los pilotos de su unidad realizaría la travesía a bordo del “Norland”, dado que los Harrier fueron acondicionados y depositados en el buque portacontenedores para su transporte de tal manera, que no era posible su utilización durante el viaje hacia el Atlántico Sur.

Harrier GR3 de la Royal Air Force similar al volado por Glover al momento del derribo sobre Malvinas
 Al no ser aeronaves diseñadas para soportar el duro ambiente marino, debieron sellarse distintos compartimientos y cubrirse distintas secciones con una capa de anticorrosivo. Asimismo se les aplicó una película protectora PX28 en el tren de aterrizaje,para ser finalmente envueltos –literalmente- con plástico “Driclad” a fin de evitar el contacto con el agua salada y la corrosión.

Una vez llegado al teatro de operaciones, Glover fue transferido en helicóptero al “Atlantic Conveyor” desde donde voló su XZ972 hacia el HMS “Hermes” el 18 de mayo, convirtiéndose en el primero de los Harrier GR.3 de la RAF en tocar su cubierta de vuelo.

Derribado y prisionero de guerra

El 21 de mayo se le ordenó su primera misión -que hubo de realizarla en solitario porque su compañero de patrulla Peter Squire (en el Harrier GR.3 XZ997) se vio obligado a regresar al “Hermes”por inconvenientes con su tren de aterrizaje -no se replegó en el fuselaje-, dar apoyo a las tropas que estaban desembarcando en las playas de San Carlos llevando adelante la “Operación Sutton”. Para ello el Harrier salió armado con bombas de racimo (cluster bomb) dispuesto a acallar cualquier oposición argentina que le fuera señalizada desde tierra. Como no se consideró necesaria su asistencia en San Carlos recibió nuevas órdenes desde el destructor HMS“Antrim”, que realizaba control aéreo de zona, para realizar un ataque sobre Puerto Howard (Isla Gran Malvina un poco más al sur de San Carlos y enla costa contraria) donde se encontraba la Fuerza de Tareas Yapeyú. Al no obtener resultados positivos en la identificación de blancos en su vuelo rasante por sobre el establecimiento,y teniendo en cuenta que lanzar allí las bombas podía poner en riesgo a la población civil local, decidió subir a 6.000 metros de altura y consultar con el HMS “Antrim” sobre que acción adoptar. Al no recibir una respuesta certera Glover propuso volver a Howard y tomar fotos de reconocimiento que facilitaran incursiones posteriores sobre objetivos mejor identificados. Fue así que unos 20 minutos después de su primer incursión,cerca de las 11 de la mañana, Glover voló otra vez sobre Howard pero con una entrada de aproximación diferente, volando a unos 1000 km/h y a unos 50 metros de altura.

En esa oportunidad iba a tener una desagradable sorpresa. Lo esperaba una emboscada antiaérea preparada por efectivos de la Compañía de Comandos 601. Dos misiles portátiles antiaéreos Blowpipe (irónicamente de fabricación británica, cuya traducción al castellano sería Cerbatana) fueron lanzados contra su avión. Uno por el Capitán Ricardo Frecha y otro por el Teniente Primero Sergio Fernández. El primero por una falla técnica salió en forma errática, poniendo en peligro a la propia tropa, por lo que su apuntador se vio obligado a discontinuar su operación. El segundo en cambio enfiló hacia el avión incursor que ya venía acusando impactos de fuego de fusilería concentrado de las tropas del Regimiento de Infantería 5 acantonados también allí.

Comandos argentinos apuntan el portamisiles Blowpipe
Alcanzado finalmente por el impacto directo del misil Blowpipe disparado por Sergio Fernández, el Harrier acusó un fugaz estallido, que Glover describió como tres grandes explosiones seguidas,y se tornó incontrolable para su piloto, dando giros sobre su eje a gran velocidad y dejando una estela de humo a su paso. Como los mandos no respondían, el piloto decidió eyectarse,pero debió esperar el momento adecuado, dado que por la rotación el avión quedaba algunos segundos en posición de vuelo invertido. Justo en el momento en que una de las alas comenzaba a fracturarse y plegarse, Glover se eyectó. Como el Harrie rrecién había recuperado la vertical en el momento de la eyección, el piloto golpeó con su cabeza y la parte izquierda de su torso contra uno de los bordes de la cabina, no sufriendo heridas graves gracias a la protección que le proporcionó su casco (que se quebró). Volaba tan bajo en el momento de la eyección que su paracaídas no había alcanzado a desplegarse en su totalidad cuando cayó a las aguas del Estrecho de San Carlos. Apenas repuesto de la experiencia el piloto, que en su entrada al agua se había sumergido un par de metros, atinó a salir a la superficie del agua e intentó nadar.

Su avión finalmente se estrelló en tierra sobre el fondo de la bahía. Hacia el lugar partió en una moto enduro el Mayor Mario Castagneto, a fin de recolectar los restos que pudieran servir para aportar datos para inteligencia.

Glover fue rescatado por hombres de la guarnición argentina del Regimiento 5 que lo alcanzaron en un bote a remos. Por el fuerte impacto de la eyección y la brusca entrada en el agua el piloto británico sufrió la luxación de uno de sus hombros, además de contusiones varias, sobre todo golpes en su rostro. También estaba aterido de frío –pese a su traje antiexposición de vuelo- por su trance por las frías aguas, y shockeado por el momento vivido, le costaba articular palabras.

Glover es tomado prisionero luego de eyectarse
Al llegar el bote a tierra lo esperaban varios oficiales de la Compañía de Comandos 601. El Capitán Médico Pablo Llanos se adelantó a todos y dándose a conocer como profesional le brindó las primeras asistencias, encargándose también del traslado en moto hasta el Hospital montado en Howard en las instalaciones de un Club local.

En respuesta a la rápida asistencia médica y al buen trato que recibió en Howard, Glover se ofreció voluntariamente esa misma noche para donar sangre. La misma se necesitaba para realizarle una transfusión a un soldado conscripto argentino que había sido herido en la arteria femoral por el disparo accidental de un compañero. Cuando la captura del piloto fue informada al Comando de Brigada, el Mayor (Médico) Luis Rearte del Batallón Logístico 3 (Sanidad) que fue quien lo atendió,recibió la orden de "presionar" al británico para extraer información sobre la ubicación del portaaviones HMS “Hermes” de donde se presumía había decolado, cosa que el galeno finalmente no hizo.

Fue trasladado, en un helicóptero Bell 212 de la Fuerza Aérea Argentina y acompañado por Llanos, a Pradera de Ganso el 23 de mayo y posteriormente a Puerto Argentino en un helicóptero Chinook. Cuando le anunciaron que sería trasladado la continente Glover se sorprendió de la operatividad intacta del aeropuerto y tuvo dudas de la realización de su vuelo pues estaba convencido que el bloqueo aéreo británico sobre Puerto Argentino era no sólo efectivo sino total. Las dudas se despejaron cuando a bordo de un C-130 Hércules voló a ras de las olas arribando poco después a Comodoro Rivadavia. Perplejo por la temeridad del vuelo el piloto británico felicitó a los pilotos de “la chancha” una vez en tierra.

Glover junto a personal médico argentino
Después de algunas disputas internas entre Ejército y Fuerza Aérea por la posesión del prisionero (que habían comenzado ya en Pradera de Ganso), se le otorgó la custodia a esta última fuerza por ser Glover piloto de la Royal Air Force (RAF)

Alojado en hospital de la IX Brigada Aérea, fue revisado nuevamente y ya, más repuesto de sus heridas, fue trasladado a la Base Aérea Chamical, provincia de la La Rioja. Allí en calidad de prisionero de guerra (el primero desde los combates del 1º de mayo) fue confinado a una pequeña pieza, donde, según sus testimonios de posguerra, le daban poco de comer (cosa esta última desmentida poralgunos de los que fueron sus custodios). En Chamical no sólo recibió la visita de varios pilotos de la FAA sino que también fue visitado por Massimo Cataldi, delegado del Comité Internacional Cruz Roja (CICR), que entre otras funciones debía constatar las condiciones en las que se encontraban los prisioneros de guerra de ambos bandos y el cumplimiento de la Convención de Ginebra con respecto al trato dado a los mismos. Esta última visita tranquilizó a Glover, ya que era la forma de dar a conocer a los suyos que se encontraba bien y con vida.

Jeff Glover posa después de la guerra con un misil Blowpipe similar con el fue derribado por comandos argentinos
 Aunque los combates concluyeron el 14 de junio con la capitulación de la Guarnición de Puerto Argentino, Glover permaneció cautivo hasta el 8 de julio, cuando de Chamical fue llevado a Buenos Aires y de allí a Montevideo, Uruguay desde donde emprendió el vuelo final de regreso a Londres, Gran Bretaña.


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