jueves, 16 de abril de 2015

Exocet azote naval : el hundimiento del HMS Sheffield


Exocet azote naval : el hundimiento del HMS Sheffield

El Comando de Aviación Naval Argentina

Al momento de realizarse la recuperación de las Islas Malvinas, La República Argentina no poseía un poderío naval para hacer frente a una Fuerza de Tareas o Task Force británica, que se dirigía, decididamente hacia el Atlántico sur por órdenes de la Thatcher. Fuerza naval británica que quería seguir sosteniendo impunemente, su poderío colonialista sobre las Islas Malvinas. No  obstante esa excesiva confianza  británica, que los hacía suponer que iban a un ¨paseo¨, se derrumbaría y pasaría a convertirse en pánico ante los letales ataques aeronavales, realizados por aviones argentinos. El letal dúo Super Etendard + Exocet haría temblar a la flota británica, a tal punto de querer emprender una misión comando, literalmente suicida, para eliminar a los pilotos y misiles que duras pérdidas les ocasionaban.

En 1979 el Comando de Aviación Naval (C.A.N.A.) adquirió aviones AMDB Super Etendard,  con el fin de reemplazar, sus ya anticuados A4Q Skyhawk. El lote de aeronaves, incluía su principal sistema de armas, el misil AM-39 Exocet.

Dassault-Breguet Super Étendard
A fin de familiarizarse con el recientemente material adquirido, el (C.A.N.A.) envió su personal, incluidos pilotos, durante septiembre de 1980, a Francia.

Los primeros cinco aviones entregados por los franceses, fueron recibidos, el 17 de noviembre de 1981, por la 2ª Escuadrilla de Caza y Ataque, con números de serie 0751/3-A-201 al 0755-3-A205 y con ellos llegaron los cinco misiles Exocet.

Misil antibuque AM39 Exocet adquiridos por la Aviación Naval Argentina
 El entrenamiento recibido en Francia había sido el básico, y fueron necesarios muchos esfuerzos, antes que más aparatos pudieran ser utilizados en la Base Aeronaval Espora.

Agregándose, que cuando salieron los otros nueve aparatos restantes, de la cadena de montaje, fueron temporariamente depositados en Burdeos.


En 1981 había mucho descontento en el C.A.N.A., porque creyeron firmemente que los franceses fueron muy poco cooperativos con ellos, al darles el mínimo de informaciones del tipo operacional, durante la fase entrenamiento. A pesar de este y otros inconvenientes, de orden técnico, hacia fines de marzo de 1982, cada uno de los diez pilotos de la Base Aeronaval Espora, tenía unas ochentas horas de vuelo, en los nuevos aviones.

La segunda entrega de cinco aparatos tenía que ser recibida para fines de abril de 1982. Pero nunca llegaron ya que al comenzar las hostilidades el 2 de abril de 1982, los franceses decretaron un embargo de armas, en apoyo a los británicos, con lo que el C.A.N.A. consideró tal acto, como una pura y simple ruptura de contrato.

El misil Exocet listo para ser montado debajo de una de las alas de un Super Etendard
El personal de la 2ª Escuadrilla de Caza y Ataque, no contaban con el conocimiento necesario, para poner en funcionamiento el sistema de armas Exocet, no obstante las complejas dificultades presentadas, el diestro personal de Espora, logró poner a punto el misil para su perfecto funcionamiento. Hecho que desorientó a los franceses, que creían imposible que pudiera suceder, tras haberles confiado a los británicos, que las armas vendidas, al C.A.N.A., nunca podrían ser accionadas sin un completo conocimiento de las mismas. 

El hundimiento del Sheffield

Al romper las hostilidades, el C.A.N.A., permaneció en alerta, a la espera que se produjera cualquier contacto con el enemigo.

Contacto que se produjo el 4 de mayo de 1982, cuando un avión explorador de la Armada Argentina SP-2H Neptune al mando del Capitán de Corbeta Ernesto Proni Leston, de la Aviación Naval Argentina, detectó, vía radar, un blanco mediano al sudeste de la Isla Soledad.

Avión explorador de la Armada Argentina Lockheed SP-2H Neptune, que interceptó al buque enemigo Hms Sheffield
-A las 5:50 el Neptune obtuvo un primer contacto y lo informo a Rio Grande y a la Central de Exploración, en Espora, poco después el comando les comunica que el contacto es el aviso ARA-Somellera en misión de rescate, casi a las 7:00 de la mañana Proni recibió una comunicación del Comando que le informo que Puerto Argentino estaba siendo atacada por los Harrier por lo que la misión que debían cumplir los Hercules quedaba suspendida, de todas maneras continuó con el vuelo a la espera de nuevas órdenes, unos minutos después entro a la cabina el Suboficial Segundo José Permuzzi que dijo

-Señor, quemamos cristal

-Refiriéndose a los cristales del radar

-¿Los cambio?

-Pregunto Proni dándose vuelta

-Si señor…

-Eran las 7:50 cuando Permuzzi se volvió a comunicar, esta vez por el

intercomunicador, con Proni

-Señor, tengo contacto, es un “duende” mediano

-Al emitir con el radar había detectado un posible buque enemigo, pero no solo eso, sobre la misma emisión del radar detectaron emisiones de contra medidas en la frecuencia 170/210 con una repetición de pulso de 185, un ancho de pulso de 9 y una rotación de antena de 7, ante estos datos no dudaron ni un momento, era un buque de guerra.

-Inmediatamente el Cabo Principal Daniel Yebra informo al Comando

-Prioridad. Grupo, fecha, hora, 04,0709. Promotor, Mercurio

Ejecutivo Diana, informativo Coral, blanco numero dos: uno mediano, posición 53°11’ Sur,
57°59’ Oeste, Hora: 04,0708 adicional joroba, frecuencia de emisión 170/210 Megahertz
Frecuencia repetición pulso 185, ancho pulso 9, velocidad de rotación antena 7, sin marcación.

Fin del texto

-A lo que se respondió:

-Aquí “DIANA”, recibido, corto 

-El blanco estaba ubicado a 90 MN (166 Km) del Neptune y a 85 MN (157 Km) de Puerto Argentino, la pantalla radar, que por el eco es capaz de discriminar el tamaño, informo que se trataba de un buque mediano a este dato se sumó el que brindo el propio enemigo ya que es muy probable que al detectar al Neptune haya tenido que continuar emitiendo para ubicarlo con exactitud, esos datos indicaron que se trataba de un destructor, posiblemente un CL-42.

Capitán de corbeta Ernesto Proni Leston
-A las 7:25 el Comando les ordeno mantener el contacto con el “duende” en forma discreta, veinte minutos después Proni ascendió para realizar una nueva emisión pero sin obtener ningún contacto, en ese momento recibió la orden de abandonar la misión de apoyo a los C-130 y priorizar al control del “duende” detectado, el amanecer se aproximaba, no llovía, pero había nubes bajas lo cual significaba que cada vez que cada vez que tenía que subir para emitir, quedaba encima de la capas de nubes y por lo tanto vulnerables, el Neptune continuo con su vuelo, ya llevaba tres horas dando vueltas en una zona donde era factible encontrarse con una patrulla aérea enemiga ¿Quién los podría rescatar si, luego de un ataque, tenían la suerte de caer al agua con vida?, a las 8:14 obtuvieron otro contacto, con respecto a la posición anterior el “duende” se había movido un poco hacia el norte, pero algo los alerto y les dio la pauta de que los Ingleses los estaban buscando, cuando volvieron a ascender para emitir ya a los 500 pies tuvieron la recepción de contra medidas, durante todo el tiempo que estuvieron por encima de esa altura, el enemigo permaneció con los radares en el aire tratando de detectarlos entonces el Neptune descendió y continuo volando rasante para evitar ser detectado, a las 8:45 se volvió a ascender para realizar un nuevo barrido con el radar, la novedad de este nuevo contacto es que el “duende” no estaba solo, con el había otro mediano y uno grande que bien podría ser un portaaviones, ahora la distancia que separaba al Neptune de los “duende” era de unas 60 MN (111 Km), Proni volvió a planchar el avión contra el agua y procuro no acercarse más, pues ello representaba un serio riesgo, poco después, el comando les ordeno protegerse hasta nueva orden y dar la posición a las 10:00 Hs

-¿SUE?

-Dijo Proni en voz alta… 

-El copiloto y el oficial de control operativo comprendieron de inmediato la pregunta, Proni sugería que ese pedido de una nueva posición era para que los Super Etendard atacaran a los “duendes”.

-Es muy probable

-Respondieron los dos casi al unísono -Cuando Proni recibió la orden de protegerse, solicito al comando mantener silencio electrónico, lo que fue aceptado con ello pedía que no lo llamaran pues no contestaría, para tomar esa determinación, había considerado las fuerzas que tenía enfrente, una emisión radioeléctrica suya podía muy bien ser detectada y con ello determinar su posición y enviar aviones para que los intercepten, a las 9:15 efectuaron prueba de radar al mismo tiempo que ponían proa hacia el sur, hacia la zona del hundimiento del crucero ARA-General Belgrano, el propósito de Proni era simular que estaba buscando sobrevivientes no sin antes calcular el tiempo de alejamiento y el tiempo para volver y cumplir con lo ordenado, a las 9:20 al efectuar la prueba del radar este quedo inoperativo, ante esta situación el Suboficial Segundo: Permuzzi se puso en el trabajo de realizar la complicada tarea de reparación, calibración y testeo del equipo lo cual le insumió una hora, el esfuerzo permitió volver a poner parcialmente en funcionamiento el radar, en este proceso también se había quemado “cristales” y ya no quedaban más a bordo, esto provoco que la pantalla del radar dejo de ser clara lo que hacía que fuese muy difícil el discriminar un blanco.

Armeros montan un misil Exocet bajo el ala derecha del Super Etendard, configuración inventada por Argentina

Despegan los Super Etendard argentinos

Todo el personal estaba avocado en los preparativos para el despegue de dos Super Etendard de la Base Aeronaval de Rio Grande, en Tierra del Fuego. Uno al mando del Capitán de Corbeta Augusto Bedacarratz (3-A-202),  y el otro al mando del Teniente de Fragata Armando Mayora (3-A-203), ambos con autorización de despegue, para las 9:45 am.
 

A la hora prevista, ambas aeronáves en pista, ya estaban preparadas, para realizar su misión.
Bedacarratz solicitó autorización para el despegue:

-Liebre, aquí Aries. Autorización para despegar
.
-Aries aquí Liebre.Viento del 300, 12 nudos, autorizado. Buena suerte. Cambio.

Los aviones ya en vuelo, ascendieron hasta los 15.000 pies (4500 m) de altura y pusieron proa hacia el avión tanque de reabastecimiento, que los esperaba, para aumentar la autonomía de vuelo que les permitiría ¨ poner en la mira¨, al buque enemigo.

A ciento cincuenta millas de Rio Grande y exactamente en el punto previsto de reunión ambos Super Etendard, repostaron combustible en el KC -130, comandado por el vicecomodoro Pessana, que los estaba esperando. El repostaje, se hizo en completo silencio de radio, para no alertar su presencia al enemigo.


Los dos Super Etendard, siguieron vuelo hacia su objetivo. A medida que se acercaban, las condiciones meteorológicas empeoraban.

En un momento determinado, se activaron las medidas de apoyo electrónico de abordo, que mediante señales lumínicas, de tablero y sonoras, en auriculares, advirtieron a ambos pilotos, que estaban siendo detectados por los buques enemigos. Pero la señal era muy débil, lo que indicaba que estaban entrando en la primera fase de detección, lo que suponía que los ingleses no los tenía perfectamente detectados. Eran las 10:30 am.

Ambos aviones decidieron descender penetrando una densa capa de nubes y cuando salieron de ellas, estaban al ras del agua, estabilizados los aviones siguieron volando a pocos metros de la superficie del mar, a unos 800 km/h.


En ese momento escucharon la voz del Capitán de Corbeta Ernesto Proni Leston, rompiendo el silencio de radio, desde el Neptune de exploración, que les decía:

-Aries, aquí Mercurio.

- Aquí Aries, adelante…

-Confirmo ¨duende¨grande y dos medianos en 52º33´,5 Sur/57º40´,5 Oeste.

-Otro mediano en 52º48´,5 Sur, 57º31´,5 Oeste.

Suerte.

-Recibido.

La comunicación, breve por la posibilidad de ser interceptada por los ingleses, informaba que a 115 millas náuticas de los Super Etendard había un buque grande y dos medianos, y 30 millas de estos, otro buque mediano. A los pocos segundos, los aviones ascendieron a 500 pies y escanearon el horizonte con radar, para buscar los blancos señalados. Pero no encontraron nada. Volvieron a vuelo rasante a máxima velocidad, teniendo en cuenta la posición comunicada por el explorador.


Volviendo a ascender para lograr la detección del radar, de pronto, aparecieron, ahí estaban !!.
Inmediatamente incorporaron los ecos radar, al sistema de ataque de abordo. Y descendieron para realizar la penetración final.

Hasta ese momento, todo se circunscribía al terreno de las suposiciones: era la primera vez que se disparaba un misil Exocet AM-39.

No existían antecedentes en el mundo entero, de acciones de guerra con disparo de ese tipo de misil aire-superficie desde un avión a reacción.
Ambos pilotos cargaron las coordenadas en sus armas antibuque, descendieron y después de una revisión de último minuto estaban listos para lanzar sus misiles Exocet desde unos 30 a 50 kilómetros de sus objetivos.


Bedacarratz, chequeó las coordenadas y teniendo la luz encendida, de objetivo enganchado, exclamó:
-¡Lanzar misil !-  

Enterado, Mayora también lanzó.

Eran exactamente las 11:03 am.

Producidos los lanzamientos los pilotos iniciaron su escape de regreso a su base.No fue necesario que los aviones volvieran a cargar combustible en el aire y aterrizaron en Río Grande a las 12.04. Como unidad de apoyo estaba un Learjet 35 y dos IAI Dagger así como los escoltas del KC-130.

Boquete hecho por uno de los  misiles  Exocet, lanzado por  los aviones argentinos, sobre el Hms Sheffield. El otro misil se habría perdido en el mar, no alcanzando su objetivo. No obstante la suerte del destructor británico estaba echada
El objetivo estaba sentencio a muerte: apenas doce segundos más, uno de los dos Exocet, aproximándose a más de 1000 km/h, penetró por la banda de estribor hasta las entrañas mismas del Sheffield, y explotó produciendo una elevada cantidad de esquirlas y una no menos onda expansiva.

El Sheffield identificó el misil entrante, en su aparentemente viejo radar Type 965 (que era temporal pues se esperaba poder dotarlo del Type 1022" en cuanto estuviese disponible), cinco segundos antes del impacto. Y el oficial de Operaciones informó al Director de Misiles, quien se aprestó a dar esos datos al Sistema de Control de Fuego ADAWS 4.
 
El Super Etendard argentino que disparó su misil no había sido detectado como aguardaban los británicos que sucediese, y hasta alcanzaron a tomar contacto visual con su traza de humo, confirmando que se trataba de un misil rasante al mar. Cinco segundos después, el Exocet impacta en el Sheffield. Tal fue la sorpresa, que tampoco se realizaron las maniobras defensivas evasivas que suelen darse en estos casos como por ejemplo:
  • cambiar violentamente de curso acelerar todo lo posible
  • disparar cartuchos de bolas de aluminio, como contramedida hacia el radar del misil, y otras posibles 
  • capturas de blanco.

El HMS ¨ Sheffield¨, una de las unidades de superficie más modernas de la Royal Navy y orgullo de la NATO, había sido herida de muerte.

Ni el radar Type 965 ni el misil Sea Dart que llevaban los destructores Tipo 42 estaban preparados para interceptar un misil que venía a ras de las olas.


Tras el ataque, la tripulación, mientras esperaba el rescate se puso a cantar Always Look on the Bright Side of Life de la Vida de Brian.
 
Hms Sheffield totalmente quemado, intentando ser remolcado hasta el R.Unido, más tarde se hundiría en el camino
Los restos flotantes y quemados de HMS ¨Sheffield¨, fueron remolcados por la fragata HMS Yarmouth (F101); pero la misión fue abortada,  ya que el barco se hundió, el 10 de mayo de 1982 en la coordenadas (en las 53°04′S 56°56′O). Así se convirtió en el primer navío de la Royal Navy hundido en guerra en al menos cuarenta años. Veinte hombres de su tripulación murieron durante el ataque. El precio es un cementerio de guerra y señalado como un sitio controlado bajo el "Acta de Protección de Restos militares de 1986".
 
El destructor Hms Sheffield siendo remolado por la fragata Hms Yarmouth luego del letal ataque argentino
Sitio del hundimiento del destructor británico Hms Sheffield

El bautismo de fuego de la Aviación Naval Argentina

Aquel 4 de mayo de 1982, Argentina vengaba el artero ataque británico contra el crucero ARA General Belgrano. La Aviación Naval Argentina recibía su bautismo de fuego, demostrándole al mundo que no se iba a dejar intimidar por el atropello británico y que respondería cada ataque con contundencia.

El ingenio argentino prevaleció y se sobrepuso a los obstáculos y presiones externas, que procuraban que ninguno de los misiles Exocet, adquiridos por Argentina, pudieran ser disparados.

 
Exocet, el terror de la flota británica

Para el momento de la guerra, Argentina, solamente había recibido 5 misiles Exocet, de un lote de 14 pedidos, los restantes no fueron entregados por los franceses, que además de no prestar ninguna asistencia técnica al personal argentino para su puesta en servicio. No obstante, los ingenieros argentinos terminaron solos la adaptación final del misil-avión. Incluso Francia no entrego misiles AM.39 a Perú, ante la posibilidad que los entregaran a La Argentina. Además era tanto el temor de los británicos tenían por este misil, que incluso compraron todos los del “mercado negro”, para no permitir que Argentina lograra encontrar vendedor. Argentina por su parte hizo un pedido al gobierno de Libia para tratar comprar algún exocet AM-39, pero Libia no contaba con estos misiles en sus arsenales.


Tripulantes del SP-2H Neptune de izq a der  cc. Sepetich - cc. Proni Leston - tf. Pernuzzi - sp. Negro - sp. Saavedra

2 comentarios :

  1. Muy buen artículo... Sobre todo los datos muy precisos
    Sabes (con sustento,) si los exocet explotaron?
    Gracias

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  2. Glorioso momento para la Aviación Argentina

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