lunes, 13 de abril de 2015

El ataque al RFA Sir Galahad y Sir Tristram en Bahía Agradable


8 de junio de 1982 : Ataque al RFA Sir Galahad y Sir Tristram

Durante el ataque aéreo de bahía Agradable del 8 de junio de 1982, los  buques de transporte de tropas del Reino Unido intentaban desembarcar en bahía Agradable, isla Soledad, cuando fueron bombardeados por aviones de la Fuerza Aérea Argentina que causaron considerables daños y bajas.

La primera oleada, originalmente compuesta de ocho aviones, fue reducida a cinco cuando tres A-4B Skyhawk retornaron a la base debido a problemas de reabastecimiento de combustible. Una escuadrilla, indicativo ¨Mastín¨, estaba liderada por el Primer Teniente Alberto Jorge Fillipini, secundado por los Tenientes Daniel Eduardo Gálvez y Vicente Autiero y el Alférez Hugo Edgardo Gómez. La otra escuadrilla, indicativo ¨Dogo¨, estaba liderada por el Capitán Pablo Carballo, secundado por el Primer Teniente Carlos Cachón, Teniente Carlos Alfredo Rinke, y el Alférez Leonardo Salvador Carmona.

Cap.Carballo - alf. Carmona - 1ten. Cachón - ten. Rinke
El submarino nuclear HMS Valiant, que operaba cerca de Río Grande, logró realizar el seguimiento de seis aviones M-V Dagger que despegaron a las 13:00 de la base aérea para una misión complementaria, y envió una temprana señal de alarma, pero el reporte del submarino falló y no pudo alertar a las fuerzas británicas en bahía Agradable. El destructor argentino ARA Santísima Trinidad interfirió las frecuencias usadas por los controladores aéreos de la Marina Real que dirigían las operaciones de los Sea Harrier.

Los cinco A-4B Skyhawk se reabastecieron a los 52° S 66° O y continuaron juntos pasando en vuelo rasante sobre el área señalada observando helicópteros y tropas. Luego viraron a la derecha y avistaron a los dos buques de asalto.

El teniente Cachón queda a cargo de la misión 

Carlos Roberto Cachón Héroe de Malvinas
Llévelos a la gloria", le dijo el capitán Pablo Carballo con ese sonido latoso de los transmisores de los aviones de combate. El primer teniente Carlos Cachón volaba su cazabombardero A4B SkyHawk por sobre las heladas aguas del Atlántico

Sur cuando recibió la inesperada orden de tomar el mando de la escuadrilla que debía impedir el desembarco británico en Bahía Agradable. Un hecho fortuito dejó a Cachón como responsable de la misión. Los aviones de los jefes, el capitán Carballo

y el primer teniente Filippini, habían sufrido el congelamiento de sus estructuras de reabastecimiento y no podían desplegarlas para recibir el combustible del avión carguero que debía hacer la maniobra en pleno vuelo. Cachón respiró profundo y se dispuso a concretar la misión más importante de su vida y para la que se había preparado rigurosamente en los últimos doce años.

No muy lejos de ahí, en la entrada de la Bahía Agradable, al sur de Puerto Argentino, dos cargueros de 3.250 toneladas, el Sir Tristan y el Sir Galahad, repletos de soldados británicos se disponían a comenzar el desembarco más importante de la guerra. Entre los cuerpos de marines estaba la Guardia Galesa de la Reina, los soldados de elite que desde siempre son usados para ser los primeros en tomar el objetivo como símbolo del poderío británico. Dos días antes se había rechazado el pedido del secretario general de la ONU, Javier Pérez de Cuéllar, para declarar un cese al fuego que permitiera a Gran Bretaña reocupar las islas pacíficamente. Ya habían pasado 39 días de guerra y los ingleses avanzaban inexorablemente.

A-4B Skyhawk C-222 ¨El Tordillo¨ del G5C pilotado por el 1ten. Cachón con el que hundió al Sir Galahad el 08.06.82
 El carguero Sir Galahad se había retrasado por la espesa neblina que había en la bahía y se desplazaba lentamente por el flanco oriental. En una de las cubiertas inferiores, junto a una de las lanchas de desembarco, se aprestaba el soldado Simon Weston. A los 20 años ya era un veterano. Se había enrolado a los 16 y participado de las campañas de Irlanda del Norte y Kenia. Sus padres también eran militares, él aviador de la RAF y ella enfermera de combate. Simon no conocía otra vida. Siempre había vivido en barracas y entre soldados.

El teniente Cachón dio un vistazo a sus instrumentos y abrió la comunicación con los aviones que habían quedado a su mando. Reiteró las órdenes y la escuadra se deslizó hacia las islas. Tenían que volar a gran altura y bajar casi al ras del agua apenas estuvieran sobre el objetivo. Todo en una maniobra muy peligrosa de apenas unos segundos. Llevaba tres bombas de 250 kilos de fabricación argentina. Eran las que estaban dando el mejor resultado. Antes habían probado con bombas de 500 y 1.000 kilos pero eran tan poderosas que traspasaban los barcos y explotaban en el agua.

 Era ya la media mañana y Cachón llevaba volando desde hacía casi dos horas. Había avanzado durante varias millas al ras del agua y la sal se le pegaba a la escotilla. Ahora estaba a gran altura para caer sorpresivamente sobre el blanco, pero no podía ver los barcos por la sal y la bruma espesa que cubría la bahía. De otro de los aviones viene el aviso esperado:

¡Están ahí, a la derecha, uno a cada lado de la península!". Los dos barcos aparecieron entre las nubes grises. Cachón dio la orden: tres de los cinco aviones irían sobre la izquierda y atacarían al Sir Tristan. El suyo y otro de los Skyhawks lanzarían sus bombas contra el el Sir Galahad.

Simon West soldado británico sobreviviente del ataque
Simon Weston ya estaba listo. Tenía su mochila cargada y estaba recibiendo las órdenes de un teniente: Tenemos que tomar la altura de Sapper Hill para encaminarnos directamente a Puerto Stanley". En ese momento sintió el primer sacudón. Fue eso, un movimiento brusco. La primera bomba había pegado sobre la escotilla pero estalló a casi un kilómetro de distancia, sobre la playa. La segunda bomba del primer avión argentino tuvo la misma suerte. Cachón vio la acción y decidió bajar un poco más para apuntar directamente al sector de máquinas del navío. Era peligroso porque estaba al alcance de la artillería británica, pero imprescindible para que las bombas alcanzaran el blanco.

Cachón tomó la manivela que libera las bombas y esperó estar casi sobre el Galahad. Lanzó la primera y la segunda casi al mismo tiempo. Vio como llegaban a la proa y explotaban sobre la cubierta. La tercera fue directamente al centro del barco, en la zona de máquinas. La cabeza explosiva traspasó la primera cubierta y llegó a la segunda, donde estaban los soldados listos para desembarcar.

Booooooooooommmmm. La explosión se produjo en forma directa sobre dos camiones cargados con combustible para misiles. En un segundo todo fue rojo, amarillo y hervía. "Se convirtió en el infierno. Era sangre, defensa y fuego. Mucha sangre derramada", recuerda Simon Weston. Cachón se elevó y no supo más nada. De otro avión le aseguraron que le había pegado al barco, pero él no pudo ver nada. Se tenía que alejar lo antes posible porque seguramente ya estaba en el radar de los aviones británicos que se acercaban.
Weston fue alcanzado de lleno por el fuego. El calor era tan intenso que derretía la suela de las botas. Trató de alzar a un compañero herido, pero ya no tuvo fuerzas. Tenía buena parte del cuerpo quemado. Alguien lo empujó hasta la cubierta superior. Sólo recuerda que en un momento apareció un helicóptero para rescatarlo.

RFA Sir Galahad quemándose luego de letal ataque del 1ten Cachón jefe de la escuadrilla ¨Dogo¨

Exitoso ataque de la Fuerza Aérea Argentina

Aproximadamente a las 14:00 horas, los barcos RFA Sir Tristram y RFA Sir Galahad fueron severamente dañados por cinco A-4B Skyhawk del Grupo 5 de Caza. Los tres A-4B Skyhawk de la sección Dogo atacaron al RFA Sir Galahad, que fue golpeado por tres bombas del avión del Primer Teniente Cachón. El avión del Teniente Rinke fue incapaz de soltar sus bombas y el del Alférez Carmona sobrepasó al barco golpeando sus bombas en tierra.

RFA Sir Galahad totalmente destruído y humeante junto a la costa en  Bahía Agradable
Los dos aviones de la sección Dogo atacaron al RFA Sir Tristram, las bombas del Alférez Gómez cayeron a corta distancia del barco, que fue golpeado por dos bombas soltadas por el líder de la escuadrilla de ataque, el Teniente Gálvez. Las explosiones y subsecuentes incendios mataron a 48 hombres embarcados en el Sir Galahad y a dos tripulantes del Sir Tristram.

RFA Sir Tristram destruído por el letal ataque de los cazabombarderos argentinos, en Bahía Agradable

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